Review Zombiaventura 2014

Tras el disfrute máximo de la experiencia en la edición piloto de 2013, este año repito experiencia, mejorando sensaciones y perpetuando algunas decepciones. Zombiaventura vuelve a la carga con una edición en teoría más redondeada, que sorprendió en muchos de sus aspectos, si bien pinchó en algunos bastante importantes. Vuelvo a retomar la carga crítica de la noche más caótica y adrenalínica del año (si es que existe esa palabra, claro). Sigue leyendo

Review Zombiaventura 2013

Llego a casa, y son casi las once de la mañana; después de estar 20 minutos aún en shock, me pego una ducha más que tonificante y me dispongo a descansar tras estar más de 15 horas inmerso en un apocalipsis zombi. Sí, hablo de Zombiaventura, organizada por Troyaventura. Me dispongo a relatar lo que fue la noche más caótica que recuerdo haber sufrido en muchos años, y en la que disfruté como un enano.

En primer lugar tengo que decir que mi experiencia fue más que positiva. Tan solo llegar nos recibía una valla flanqueada por militares, para luego empezar a ver algunos carteles de alerta biológica por todo el pueblo. Estuvimos toda la noche corriendo, logramos no perder a ningún miembro de nuestro equipo y conseguimos ser evacuados por un convoy militar, ganando el juego (junto con más grupos, claro). La sensación de adrenalina, el estar a punto de sacar el corazón por la boca y saber que tienes que seguir corriendo, el miedo que pasamos cuando estuvimos escondidos tras unos paneles mientras un grupo de zombis pasaba justo a nuestro lado… un lujo. Pero no es oro todo lo que reluce, y la organización tuvo muchos fallos, algunos muy gordos. Vamos allá con la review: Sigue leyendo

Sale el sol.

Su jefe llevaba gritando desde hacía más de media hora. Miriam lo tenía más que asimilado. La empresa llevaba un par de meses de caída libre, y su él no sabía cómo parar la hecatombe que intuía. Los culpables, sus trabajadores, cómo no: la habilidad para encontrar excusas para sus despistes y culpar al primero que pasara por allí no tenía desperdicio. Sigue leyendo

La puerta cae

Mientras enterraba la nota entre las sábanas de la cama un golpe especialmente fuerte retumbó en la puerta, haciendo mover los goznes. Su corazón se aceleró, y decidió que no podía permitirse el lujo de caer con la puerta. Simple madera contra carne y huesos. Su lucha no acabaría hoy. No caería con ella. Se levantó rápido  y lanzó una silla por la ventana, rociando a los muertos que gruñían por la calle con una lluvia de pequeños cristales. Saltó por ella, se encaramó al alféizar y se precipitó al vacío. Sigue leyendo

Cansancio

Cuando logró bloquear la maltrecha puerta se derrumbó en la cama, despertando a un ejército de motas de polvo que se esparcieron como hormigas nerviosas por la aproximación de la lluvia veraniega. No derramó una sola lágrima, como era ya usual, aunque por dentro su corazón latía con rabia contenida. Simplemente no podía más. Sigue leyendo