Review Zombiaventura 2014

Tras el disfrute máximo de la experiencia en la edición piloto de 2013, este año repito experiencia, mejorando sensaciones y perpetuando algunas decepciones. Zombiaventura vuelve a la carga con una edición en teoría más redondeada, que sorprendió en muchos de sus aspectos, si bien pinchó en algunos bastante importantes. Vuelvo a retomar la carga crítica de la noche más caótica y adrenalínica del año (si es que existe esa palabra, claro). Sigue leyendo

Realidades enfrentadas

El conocido mago escribe en su libreta “dinosaurio rosa gigante”, y acto seguido se materializa en el parque de bomberos. Se sube en su lomo, y tras regalarle un par de alas surca el cielo buscando alguna estrella que conseguir. Al llegar a la última se aparece un hombre con los calzoncillos por fuera peleando contra un elefante que no logra seguir el circuito. Nuestro protagonista se apea del dinosaurio y crea un ratón venenoso, que asusta al elefante, y huye en dirección al circuito. A continuación se mete en un portal que lo lleva al fondo del mar, donde un caballito de mar llora por no conseguir ganar la gran carrera. El mago crea un cohete, que ata a su espalda, y se coloca al segundo en la primera posición. El pequeño hombretón guarda su libreta mágica, y coloca todas las estrellas que ha conseguido hoy en un frasco, para seguir con el tratamiento anti-petrificación de su hermana. Sonríe y, mientras guarda el frasco, se siente inmensamente feliz. Sigue leyendo

Review Zombiaventura 2013

Llego a casa, y son casi las once de la mañana; después de estar 20 minutos aún en shock, me pego una ducha más que tonificante y me dispongo a descansar tras estar más de 15 horas inmerso en un apocalipsis zombi. Sí, hablo de Zombiaventura, organizada por Troyaventura. Me dispongo a relatar lo que fue la noche más caótica que recuerdo haber sufrido en muchos años, y en la que disfruté como un enano.

En primer lugar tengo que decir que mi experiencia fue más que positiva. Tan solo llegar nos recibía una valla flanqueada por militares, para luego empezar a ver algunos carteles de alerta biológica por todo el pueblo. Estuvimos toda la noche corriendo, logramos no perder a ningún miembro de nuestro equipo y conseguimos ser evacuados por un convoy militar, ganando el juego (junto con más grupos, claro). La sensación de adrenalina, el estar a punto de sacar el corazón por la boca y saber que tienes que seguir corriendo, el miedo que pasamos cuando estuvimos escondidos tras unos paneles mientras un grupo de zombis pasaba justo a nuestro lado… un lujo. Pero no es oro todo lo que reluce, y la organización tuvo muchos fallos, algunos muy gordos. Vamos allá con la review: Sigue leyendo

Para Park Barcelona

Entramos en la habitación. Era un recibidor iluminado, no muy grande, con dos puertas para sendas casas, con sus felpudos y sus letreros con los apellidos de los propietarios. Al otro lado colgaban unos percheros y unos buzones, con los mismos nombres que en las puertas (hasta ahí todo normal). El chico nos dice que tenemos exactamente una hora para salir por la misma puerta, y que dejemos volar la imaginación. Cierra la puerta y, aún entre risas, dejamos las mochilas en el suelo, bromeando sobre el botón de pánico que nos mira desde un rincón. Sigue leyendo