Teorías amorosas: La teoría de puntos.

El otro día me comentaban unos compañeros del grado que no conocían la teoría del yo-yo, y hablando del tema descubrí que tampoco la teoría de puntos. Ambas son divagaciones propias que con el tiempo han cogido significado, junto a tantas otras, que aún con el riesgo de ser mirado como un imbécil total en el área de las relaciones voy a compartir con vosotros.

Empezaremos con la que llevo más años de estudio de campo e indagaciones personales. La teoría de puntos. Antes de ello, no obstante, debo introducir algunas nociones que os harán falta para poder comprender todo el intrínseco aglutinamiento de sabiduría que se esconde tras estas líneas…

Vamos a imaginar una persona. Una cualquiera. Pero vacía por dentro, sin habilidades, pensamientos ni defectos. Ahora una bolsa llena de fichas pequeñitas. Imaginemos también que la persona está representada en un papel, y tiene un listado de habilidades en las que tenemos que poner esas fichas. Si por ejemplo le pongo diez fichas a la habilidad “Tiro con arco” ese personaje ya tendrá esa habilidad. Si le pongo veinte fichas a “Inteligencia” será muy inteligente, está claro. Ese es el concepto principal cuando hacemos una ficha para un personaje de una partida de rol. Aquí un ejemplo:

Ficha de un personaje de una partida de rol con nuestro grupo. Click sobre la imagen para ampliar.

Ahora que tenemos claro qué es una ficha de rol, vamos con la teoría en particular.

Orígenes: Esta teoría es la más vieja que tengo con diferencia, de mis tiempos en los que jugaba a rol día sí, día también. Salía por entonces con una chica de esas que te tienes que parar para verla más de cerca y luego comprobar que, efectivamente, está a mi lado. Guapa, divertida, inteligente… si hubiese conocido por entonces la teoría de puntos me hubiera alejado de ella tan rápido como hubiese podido, pero los caminos del amor son inescrutables, y una putada. A partir de esa chica elaboré la teoría de marras.

Concepto: Una chica es como una ficha de rol. Pero en lugar de empezar como una persona vacía, empieza como el ser más perfecto que nos podamos imaginar. Tiene todas las virtudes que queremos en una chica ideal para nosotros, potenciadas y con matices que ni tan siquiera nosotros podríamos haber imaginado. Y también tiene un montón de puntos que gastar.

Explicación: El número de puntos que cada chica puede gastar es totalmente desconocido, pero vamos a suponerle una cantidad de 100. Los puntos que tiene los tiene que gastar en DEFECTOS. Hay toda una gama de DEFECTOS que la chica puede escoger: que sea antipática, que no le gusten los perros, que sea fea, que no le gusten los juegos de mesa, que sea vegetariana… y así un largo etcétera. Además tenemos un epígrafe que nos dice que los mismos puntos cambian totalmente en relación al chico con el que está la susodicha. Para mí, por ejemplo, que le guste el fútbol son puntos, y para la mayoría de chicos será una cosa buena. A mí que sea una freak me encanta, y para otro chico puede que sea como 20 puntos a la vez. Todo influye según los gustos (o puntos) de la otra parte de la relación.

Aplicaciones: Conocemos una chica. Es guapa, divertida, inteligente, adora los mismos deportes o aficiones que tú y encima le cae bien a tu madre. Prepárate, porque tarde o temprano saldrán los puntos a relucir. Quizá le guste congelar gatitos para tirarlos por la ventana de su ático y ver como explotan al chocar contra el suelo. Quizá sea de una secta que le prohiba practicar sexo con su pareja, aunque sí con el líder de la misma. Y sus doscientos acólitos. A la vez. La cuestión es que los puntos tienen que salir en un momento u otro. Por otro lado, tenemos a la chica que acabas de conocer y resulta que es fea como pocas, tiene la coordinación de un yonki en sus horas bajas y encima se ríe como uno de esos cerdos a los que degollan. No te preocupes, ya conoces dónde se ha gastado sus puntos, así que el resto será bueno. Seguro que tiene una conversación nivel Nobel, y en la cama un nivel Asa Akira.

Amigos, esta, y no otra, es la teoría de los puntos. Podéis aplicarla también con nosotros, chicas. Aunque no la he testeado en ese ámbito. Tampoco en relaciones entre gais y lesbianas. Pero vamos, que más o menos todo es lo mismo, y seguro que hay alguna equivalencia muy simple para trasmutar una en otra. Espero que os haya servido 😉

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3 pensamientos en “Teorías amorosas: La teoría de puntos.

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